Continúan las labores de búsqueda del xabiero desaparecido en una rotonda

El sinuoso trazado curvilíneo y la espesa vegetación complican el dispositivo de búsqueda, no descartándose requerir medios aéreos con escáneres de infrarrojos

Las grandes dimensiones de muchas de las rotondas de Jávea sumadas a la profusa espesura de su diseño ajardinado entrañan un riesgo real que muchos xabieros infravaloran, adentrándose sin la preparación ni experiencia suficientes a pesar de las repetidas advertencias y señales de peligro.

La rotonda cortada al tráfico durante el descanso 'per a esmorçar' de las operaciones de búsqueda del xabiero extraviado

El domingo por la tarde, el xabiero Y. W. se despidió de sus amigos no sin antes avisar de sus intenciones de volver a casa atravesando la zona ajardinada de una conocida rotonda local, comentando que tenía previsto concluir el recorrido en algún momento de esa misma tarde.

Sin embargo, sobre las diez de la noche, se iniciaron las labores de búsqueda tras la llamada de un compañero de piso ante la tardanza en salir al exterior de la citada rotonda.

Un primer equipo entró por el extremo más cercano al desvío de la carretera del Pla y, tras seis horas de intensa búsqueda, regresó sin encontrar al infortunado vecino de Jávea. Un segundo equipo se dispone a probar suerte durante la mañana del día de hoy, aunque admiten que conforme avanzan las horas disminuye la esperanza de encontrarle en buen estado de salud física o mental.

Según los expertos especializados en búsqueda y rescate, las rotondas de Jávea reunen «totes les dificultats tècniques», acumulando un amplio historial de personas perdidas o desorientadas ante el frondoso follaje, y aunque desaconsejan la visita de las mismas por parte de aficionados o jubilados, insisten en que hay que estar «molt ben preparat física i mentalment» para adentrarse en ellas.