El cultivo de clóchinas se posiciona como alternativa a la demolición de las bases del antiguo Puente de Triana

Los empresarios del sector exponen que impulsaría la economía local a la vez que suscitaría "charraos" sobre qué es "clóchina" y qué es "mejillón"

La salida a concurso de las obras de demolición de las bases del antiguo Puente de Triana ha propiciado la aparición de alternativas para que esta emblemática estructura siga teniendo un uso práctico y/o comestible. En concreto, el sector clochinero de la zona ha presentado un proyecto para aprovechar estas bases en la crianza y cultivo de la clóchina valenciana.

Desembocadura del río Gorgos o Jalón en la Bahía de Jávea
Un experto clochinólogo (la figura pequeñaja de la izquierda) inspeccionando las corrientes salinas de la desembocadura del río Gorgos y/o Jalón en la Bahía de Jávea

El cultivo de la clóchina de Valencia, prima hermana del mejillón gallego, requiere entre otros cuidados de un grado especial de salinidad de las aguas donde crece. Su producción se lleva a cabo en balsas flotantes que denominadas bateas, tal como ejemplifica este copy-paste de la Wikipedia.

En el caso del Puente de Triana, conjeturan que las clóchinas se agarrarían a las bases «de forma ideal», de tal manera que los más fuertes temporales no conseguirían desprenderlas de las mismas, por lo que solicitan que se tenga en cuenta esta opción como una «alternativa viable» ante los controvertidos trabajos de derribo.

Los empresarios que optan a la licitación instan al consistorio a desestimar esta «disparatada propuesta» y seguir con el concurso de las obras de demolición, reclamando que se tome en cuenta el presupuesto más rebajado posible con tal de poder «paralizar las obras cuanto antes», y exigir a continuación una considerable ampliación del precio pactado «como siempre se ha hecho en Jabia».

Del mismo modo, asociaciones de comerciantes de Jávea también se muestran incondicionales a favor de la demolición. Sugieren que con la retirada de las bases se podría retomar la navegación fluvial aprovechando las frecuentes riadas, circunstancia que permitiría fundar una ruta comercial empleando grandes barcazas donde realizar el trueque de productos locales y baratijas entre las poblaciones ribereñas de la Marina Alta.

La opinión pública, por otra parte, muestra su desconfianza ante la posibilidad de que, según ciertas informaciones y bulos de WhatsApp, tras la retirada de las bases podría salir a licitación otro concurso público para la excavación y vaciado de los antiguos cimientos de las antiguas bases del antiguo Puente de Triana, dado que en el contrato de demolición actual solo se especifica desmantelar «los cachos de por arriba de lo de antes».

Al hilo de este desenfreno de licitaciones públicas, nos hacemos eco de una iniciativa ciudadana con firmes intenciones de llevar a cabo los trámites para que el Puente de Triana pueda ser considerado como Patrimonio Presupuestario de la Humanidad en próximas candidaturas de caracter internacional.