El «guisaet de pollastre amb coca-cola», primera causa de desavenencia entre cuñados de Jávea

La personal adaptación de la receta desencadena conflictos y hace resurgir antiguas rencillas familiares, concluyendo frecuentemente al grito de "als experimentos fes-los a ta casa, collons"

A pesar de la riqueza y variedad gastronómica autóctona, no son pocas las familias que se embarcan en novedosas y exóticas aventuras culinarias, adaptando de vez en cuando recetas de riesgo que no todos los miembros de la familia aceptan o toleran de forma amistosa.

Una gallina cualquiera podría convertirse en símbolo de enemistad con tu cuñado en un futuro cercano

Partiendo de un meta-análisis de múltiples encuestas locales, un estudio ha revisado los potenciales catalizadores de enemistades y malos rollos familiares, obteniendo el primer puesto el controvertido plato de pollastre amb coca-cola, una receta que si bien no presenta un nivel de dificultad elevado, pequeñas variaciones en la cantidad de determinados ingredientes pueden conducir a grandes desvaríos en el gusto de paladares exigentes.

En el proceso de opinar sobre la correcta realización de esta receta, el colectivo de cuñados javienses suele presentar una excesiva dificultad en mantener un lenguage cordial y amigable, profiriendo sin reparo comprometedoras frases como el «encara es pot menjar, però si ho hagueres fet com te he dit ho hauries salvat», o bien haciendo uso de un sutil sarcasmo con un «acosta’m la barra de pa a vore si aixina encara puc dinar».

Posteriores investigaciones sobre el curso de las desavenencias indican que la mayoría de estas enemistades tienen un caracter temporal y suelen atenuarse tras finalizar el proceso digestivo, aunque algunos psicólogos consultados al respecto advierten de una regresión a la tradicionalidad en cuanto a comidas familiares se refiere, priorizando de forma inconsciente aquellas recetas que en tiempos pasados transcurrieron en relativa calma sin convertirse en un foco implícito de conflictos.