Investigadores apuntan al exceso de confianza como principal causante de que se desinflen las coca-maria’s

Advierten que abrir el horno anticipadamente sería el factor principal que conduce al desastre, contribuyendo a intensificar la frustración de los domingos por la tarde

Los cientos de coca-maria’s fallidas que se producen a lo largo del año podrían tener una serie de agravantes comunes según un reciente estudio que evalúa la trascendencia de los errores humanos en el proceso de preparación de los ingredientes, la mezcla de los mismos y su posterior cocción en lo que serían de 30 a 45 minutos de terror según la receta seguida y variantes aplicadas.

Tras abrir unos segundos el horno y perder una cantidad indeterminada de preciado calor durante la maniobra, lo que estás viendo ahora es una coca-maría fallida aunque tú aún no lo sabes

Los investigadores refieren a la importancia de mantener la temperatura constante durante la mayor parte del proceso de cocción con tal de que la masa horneada adquiera una estructura firme y el calor del horno coagule las proteínas del huevo. Insisten en que la temperatura elegida, aunque puede variar en cada casa y de horno en horno, no debe sufrir cambios y siempre responder a un acto deliberado de decisión con tal de que puedas aportar tu visión en los charraos de «pues en el meu forn …».

Los expertos apuntan sin duda al desacierto de abrir el horno entre medias de la cocción, ya que produciría una brusca variación de la temperatura que conduciría inexorablemente a que el aire de las burbujas de la mezcla batida se contraiga y la masa experimente un desinflado tan rápido como fatídico. Y, sin embargo, lo peor aún está por suceder.

Al volver a cerrar la puerta del horno, las paredes que sostenían esas burbujas de aire colapsan antes de tiempo sin poder volver a llenarse de aire. Aunque exteriormente todo parece ir bien, el resultado tarde o temprano es una masa compacta o mazacote a la que nadie hará fotos y mucho menos subirá a Instagram o grupo de Facebook de turno. Quizás acabe en manos de tu hijo/a en alguna performance de Tik-Tok.

El estudio concluye que, coincidiendo con la sabiduría popular y con ciertas búsquedas en Google, solo después de pasados unos 40 minutos, cuando se necesita revisar la coca-maría, se permitiría abrir y cerrar la puerta del horno de manera suave y acompasada, pudiendo agujerear entonces la masa con un palillo no usado para comprobar el punto de cocción.

Finalmente nos transmiten a esta estupefacta redacción que esperan que sus investigaciones ayuden en cierta medida a paliar la frecuencia de estos trágicos episodios, ya que a pesar del consuelo de familiares y amigos dando ánimos con frases del tipo «pues està molt bona, a mi m’agrada», de algún modo sabes que solo te lo dicen con el corazón, y que en su interior se estarán preguntando qué clase de mundo has creado donde no existe la esponjosidad anhelada.