Jávea advierte a las embarcaciones de recreo que deberán traerse su propia posidonia de casa

Expertos aseguran que la polémica propuesta posibilitará levar el ancla y reponer los desperfectos del fondeo casi al mismo tiempo

En previsión de las agresiones a la posidonia xabiera durante la temporada estival, autoridades locales han insinuado querer ir «más allá» de campañas de concienciación sobre la protección y conservación de los fondos marinos. Sobre la mesa se debate el obligado cumplimiento de una nueva regulación que obligaría a las embarcaciones de recreo a reponer la posidonia que destrocen con sus fondeos.

Las embarcaciones deberán destinar un compartimento para el almacenaje de la posidonia casera, aconsejando por higiene un espacio diferente al de los tuppers de tortilla de patatas -con o sin cebolla- y bolsas de snacks.

Esta nueva propuesta, avalada por expertos en ecosistemas marinos en colaboración con la afamada SpongeBob University, permitirá según sus ideólogos «minimizar los daños» en las praderas de posidonia, utilizando para ello innovadoras técnicas basadas en el concepto de «las gallinas que entran por las que salen», buscando como principal objetivo conseguir el efecto «aquí no ha pasao nà».

Con tal de aclarar y resolver dudas al respecto, el consistorio facilitará desde la web municipal enlaces de Amason para la compra de kits de cultivo casero de posidonia, y adelanta la creación de una campaña informativa con todo tipo de consejos sobre los cuidados y las técnicas adecuadas para el transporte y abocamenta de la posidonia en el área de fondeo en la que se eche el ancla.

Tampoco se descarta, a modo de control, la colocación de una barrera en la salida del canal, donde se compruebe si la embarcación aprovisiona posidonia suficiente, avisando que en caso de déficit posidonio (en relación al tamaño y modelo del ancla), el propietario deberá firmar una declaración jurada por Snoopy en la que manifieste que no realizará fondeo alguno «en aguas del término municipal».

En los excepcionales casos de superávit posedoinero, se estudiaría habilitar zonas de la Playa del Arenal para depositar estos restos o excedentes, siempre a condición de que se realice en modo montones de algas putrefactas, de tal forma que la opinión pública siga divagando sobre si este fenómeno penaliza al turismo de calidad o cantidad, o bien ayuda a preservar de la erosión nuestras playas banderazuladas.