La teletransportación cuántica haría posible las bajadas y subidas de Nazareno’s en años de pandemia

Las leyes de la física permiten "en teoría" transmitir la información del estado cuántico de la materia a distancia sin la intervención de mayorales

Los reales decretos de Estado de Alarma o días lluviosos coincidentes suponen todo un desafío para el traslado del Nazareno desde la Ermita del Calvario a la Iglesia de San Bartolomé o viceversa, siendo en estos casos los propios mayorales quienes realizan el traslado de la imagen ante la imposibilidad de celebrar las oportunas procesiones.

Recreación computerizada del momento exacto en que un átomo del Nazareno sería teletransportado

A día de hoy los avances científicos en teletransporte han demostrado transmitir la información cuántica de la materia de una posición a otra suficientemente alejada, y aunque la tecnología actual no permite crear una copia exacta del objeto original como sucede en Star Trek, la información sí se preservaría gracias al estado de entrelazamiento cuántico de los atómos -partículas nazarenas en este caso-.

Algunos de los mayorales a los que hemos consultado su opinión nos han transmitido su malestar al respecto porque según sus palabras «nosaltres el traslladem gustosos i amb tota la bona fe del món, és un tràmit senzill i no és necessari complicar-lo tant, a més és un honor carregar al alcalde perpetuo de Xàbia i per a aquestes coses estem als majorals».

Sobre las implicaciones de que solo se desplaza la información del objeto teletransportado y no la materia en sí misma, han recalcado que «és un despropòsit, tant de milions invertits en eixes màquines i operaris quan nosaltres ho resoldríem eixa mateixa vesprada amb un camionet fent uno o dos viatges».

Las autoridades religiosas también se han mostrado escépticas con estos modernos procedimientos, aunque admiten que los caminos del Señor son inescrutables y creen «prudente» esperar a los avances de esta y otras tecnologías, aleccionándonos de paso con que «ya ocurrió por ejemplo con los micrófonos con cable cuando pasaron a ser inalámbricos, no sabes cómo nos facilitaron enormemente desenvolvernos por el altar durante la homilía, por primera vez nos sentíamos un poco omnipresentes como Dios nuestro Señor».