Las altas temperaturas invernales de Jávea atraen al turismo catastrofista de calidad

Turistas amantes de lo apocalíptico eligen nuestra localidad para ser testigos de un hipotético fin del mundo y/o caída de la civilización tal como la conocemos

Las sucesivas catástrofes naturales que han asolado recientemente nuestro entorno podrían quedarse en nada si las altísimas temperaturas de este invierno atípico siguen en aumento y consiguen hacer arder nuestra civilización hasta los cimientos.

Un modelo de turismo de 'sol explotando y playa' estimularía la economía hasta el desenlace final

Por el momento se han batido todos los récords de temperatura en el mes de enero desde que se tienen registros, por lo que algunos piensan que esta situación meteorológica insólita demuestra que el cambio climático no será algo gradual a lo largo de décadas, sino que el ascenso continuado de las temperaturas hará que en unos días el mundo sea un lugar hostil para la vida.

Ante la posibilidad de un apocalipsis infernal, numerosos pueblos de la provincia de Alicante están experimentando un renovado turismo de catástrofes y desesperanzas varias, provocando que cientos de turistas fanáticos de lo calamitoso nos visiten sin más ánimos que presenciar el fin de los tiempos desde una posición aventajada, y todo sin reparar en gastos dado lo que según ellos sería una «experiencia irrepetible y autoconcluyente».

Opiniones menos cercanas a este desenlace irreversible creen que es necesario informar bien a este tipo de turista de que no se les devolverá el dinero en caso de que las temperaturas vuelvan a la normalidad y que, por lo que pudiera pasar, los pagos se realizarían siempre por adelantado en previsión de una morosidad inducida por la continuidad de la vida en la Tierra.